La guerra de Irán empezó el 28 de febrero de 2026 con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel. Siete meses después sigue abierta, con dos treguas fallidas, el estrecho de Ormuz casi paralizado y el barril de Brent por encima de 100 dólares. España apenas compra petróleo de Oriente Medio, pero paga la guerra igual: a través del precio. Es la causa de fondo de la inflación del 4,9 % y uno de los motivos del desgaste de Trump.
España no depende del petróleo de Ormuz. Depende del precio que fija Ormuz.
Qué ha pasado: cronología básica
Esta cronología sigue la reconstrucción de Wikipedia, contrastada con prensa. Las cifras de víctimas proceden de las partes y de Naciones Unidas, y deben leerse con cautela.
- 28 de febrero: Estados Unidos e Israel lanzan ataques coordinados contra instalaciones nucleares y la cúpula iraní. Muere el líder supremo, Alí Jameneí.
- Marzo: Irán responde con ataques masivos y amenaza el tráfico en Ormuz. Israel entra en Líbano. Los hutíes de Yemen se suman al conflicto a finales de mes.
- 8 de abril: tregua de dos semanas que se rompe.
- Junio: un memorando de acuerdo el 17 y un cese de hostilidades el 28.
- 8 de julio: el acuerdo colapsa tras ataques iraníes a buques mercantes.
- Agosto-octubre: Estados Unidos mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes; Irán mantiene el control del estrecho.
Víctimas: según los datos recogidos por Wikipedia, entre 19 y 23 soldados estadounidenses muertos, más de 70 israelíes entre militares y civiles, y entre 3.500 y más de 6.000 muertos en Irán, según la fuente. La OCHA de Naciones Unidas cifra en más de 3.400 los civiles muertos.
Qué es Ormuz y por qué importa
El estrecho de Ormuz separa Irán de la península arábiga. Antes de la guerra pasaba por él aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, según Bloomberg Línea.
Hoy circula una fracción. El tráfico de crudo ha pasado de más de 20 millones de barriles diarios a unos 5 millones, cerca de un 90 % menos, según Moncloa.com. El fin de semana del 20 y 21 de septiembre cruzaron 12 petroleros, frente a los 35 habituales. La Organización Marítima Internacional había registrado hasta agosto 68 incidentes confirmados y 19 marinos muertos.
El resultado: el Brent ha oscilado entre 104 y 106 dólares desde finales de septiembre, más de un 70 % por encima de su precio a principios de año.

Por qué lo paga España
Aquí está la paradoja. Según los datos de CORES, en 2025 solo el 10,3 % del crudo que importó España vino de Oriente Medio. Los principales proveedores fueron Estados Unidos (14,9 %), Brasil (13,8 %), México (13,2 %) y Nigeria (10,2 %). América en su conjunto supuso más de la mitad.
Es decir: el riesgo para España no es quedarse sin petróleo, sino pagarlo más caro. El precio del crudo es global: cuando se retira del mercado el petróleo que pasaba por Ormuz, sube el precio de todos los barriles, también los que llegan de México o de Brasil. A eso se suman los seguros marítimos, las rutas alternativas por el cabo de Buena Esperanza y el encarecimiento del gas natural licuado.
Ese es el mecanismo detrás del IPC adelantado del 4,9 % de septiembre y del nuevo escudo anticrisis del Gobierno.
Dónde están las negociaciones
A finales de septiembre, Irán presentó a través de Catar un plan por fases: durante cinco días, Estados Unidos debía aceptar un alto el fuego de siete días, levantar el bloqueo naval, poner fin a las sanciones al petróleo iraní y liberar activos congelados; al sexto día se reabriría Ormuz y se retomarían las negociaciones, incluido el programa nuclear. Trump lo rechazó el 26 de septiembre: «ese acuerdo no sería aceptable», según El Independiente.
A 8 de octubre, las conversaciones seguían estancadas. Irán estudiaba una contrapropuesta estadounidense sin haber respondido, y la Guardia Revolucionaria anunció que bloqueará las «rutas ilegales» usadas para exportar crudo por el estrecho, según 7 Días. Los analistas citados por Bloomberg Línea sitúan el Brent entre 100 y 110 dólares mientras no cambie nada: un acuerdo creíble lo bajaría por debajo de 100; una nueva interrupción podría llevarlo a 120.
Mientras tanto, el coste crece. Según Wikipedia, el coste para Estados Unidos superaba en junio los 113.000 millones de dólares. Y la guerra pesa en las urnas: el 3 de noviembre, Trump se enfrenta a unas elecciones de medio mandato en las que la mayoría de votantes cree que el conflicto no compensa su coste, como explico en el análisis de las midterms.

Mi análisis
Esta guerra se vendió como una operación rápida para acabar con el programa nuclear iraní. Siete meses después, ni ha terminado ni ha producido un resultado estratégico claro, y ha convertido el principal paso energético del mundo en una zona de guerra.
Para España, la lección es doble. La diversificación de proveedores ha funcionado: no hay riesgo de desabastecimiento. Pero la diversificación no protege del precio. La única protección real frente a crisis así es depender menos del petróleo, y eso no se consigue con descuentos en la gasolinera, sino con años de política energética.
Los descuentos alivian la factura de este mes. Solo la independencia energética protege de la próxima guerra.
Qué vigilar
- La respuesta iraní a la contrapropuesta estadounidense.
- El tráfico semanal de petroleros en Ormuz.
- El precio del Brent: por encima de 110 dólares, la presión sobre la inflación europea se intensificaría.
- El resultado de las elecciones en EE. UU. y, en España, cómo entra la guerra en la campaña del 29 de noviembre.
Fuentes y documentos
- Wikipedia: 2026 Iran war (cronología, víctimas y costes).
- Bloomberg Línea (petróleo y negociaciones).
- El Independiente (plan iraní y rechazo de Trump).
- 7 Días (situación a 8 de octubre).
- Moncloa.com (tráfico en Ormuz e incidentes).
- CORES: importaciones de crudo de España, enero-noviembre de 2025.
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