Una red eléctrica es una máquina que debe estar en equilibrio cada segundo: lo que se produce tiene que igualar a lo que se consume, y la tensión tiene que mantenerse dentro de un margen estrecho en cada punto de la red. El 28 de abril de 2025, la península ibérica perdió el segundo equilibrio. Fue el primer apagón total en Europa provocado por sobretensiones en cascada, y la lección de los informes es clara: el problema no fue el tipo de energía, sino quién controlaba la tensión y cómo.
Una red no se cae por falta de energía. Se cae por falta de control.
Los dos equilibrios de la red
La frecuencia: producir lo que se consume
En Europa, la corriente alterna oscila 50 veces por segundo. Si se consume más de lo que se produce, la frecuencia baja; si se produce de más, sube. Es un equilibrio de toda la red a la vez: la frecuencia es la misma en Lisboa que en Varsovia.
Las grandes centrales con turbinas que giran —nucleares, de gas, hidráulicas— aportan inercia: su masa en rotación amortigua los cambios bruscos y da unos segundos de margen para reaccionar.
La tensión: un problema local
La tensión es distinta. No es igual en toda la red y depende de cómo fluye la llamada potencia reactiva, que no hace trabajo útil pero sostiene la tensión. Cuando la red está poco cargada, las líneas largas de alta tensión tienden a elevarla por sí solas. Para compensarlo hace falta que alguien absorba esa reactiva: generadores configurados para ello, reactancias o compensadores.
Si la tensión sube demasiado, las protecciones de las instalaciones las desconectan para no dañarlas. Ese es el mecanismo que falló en cadena el 28 de abril.
Qué pasó el 28 de abril
Era un mediodía de primavera con mucha producción solar, demanda baja, precios bajos y España exportando unos 5 gigavatios. Durante la mañana hubo oscilaciones en la red; las medidas para amortiguarlas las redujeron, pero elevaron la tensión del sistema.
A las 12:32:57 saltó un transformador en Granada que evacuaba generación fotovoltaica, termosolar y eólica, para protegerse de la sobretensión. Segundos después se perdieron unos 725 megavatios en Badajoz y otros 950 de eólica en varias provincias. Cada desconexión reducía la capacidad de absorber reactiva, la tensión seguía subiendo y provocaba la siguiente. En pocos segundos, la cascada arrastró la frecuencia, la península se separó de Francia y el sistema llegó a cero.
Portugal recuperó su red de transporte pasada la medianoche; España, hacia las cuatro de la madrugada.
Qué concluyen los informes
El Gobierno publicó su informe en junio de 2025 y habló de una sobretensión de origen multifactorial. El informe final de ENTSO-E, la red europea de operadores, se presentó en marzo de 2026 con más de 470 páginas y la misma conclusión de fondo. Su presidente lo resumió diciendo que el problema no son las renovables, sino el control de tensión, sea cual sea el tipo de generación.
Los informes apuntan, sin repartir culpas de forma explícita, a tres fallos combinados:
- Control de tensión insuficiente. Las centrales convencionales obligadas a regular la tensión no respondieron como se esperaba.
- Una norma anticuada. Las renovables, que ya cubren más de la mitad de la demanda, no podían participar en el control dinámico de la tensión. Red Eléctrica propuso cambiarlo en 2020; el regulador, la CNMC, no lo aprobó hasta después del apagón. En Portugal, las renovables ya lo hacían.
- Desconexiones discutibles. Algunas instalaciones se desconectaron por sobretensión y otras sin causa identificada.
Red Eléctrica sostiene que no falló y atribuye el problema a la respuesta de las centrales; el informe europeo señala, de forma indirecta, tanto al operador como a las eléctricas. Esa disputa de responsabilidades sigue abierta.

Qué ha cambiado desde entonces
- Nueva norma de control de tensión. El procedimiento conocido como 7.4, aprobado en junio de 2025, permite desde enero de 2026 que las renovables regulen la tensión en tiempo real. A principios de año había 42 instalaciones habilitadas.
- Operación reforzada. Red Eléctrica programa más ciclos combinados de gas para tener margen de control. Es más seguro, pero más caro: el sobrecoste se cuenta en cientos de millones al año.
- Equipos en la red. Reactancias y compensadores síncronos para absorber reactiva, y rampas que impiden que la fotovoltaica entre o salga de golpe.
El sistema no quedó inmune: en septiembre de 2025 hubo nuevas oscilaciones bruscas de tensión en condiciones parecidas, y las medidas provisionales se han prorrogado.
Mi análisis
El apagón se convirtió enseguida en un debate sobre renovables sí o no. Los informes técnicos desmontan ese marco: la red cayó porque las normas de control de tensión seguían pensadas para un sistema dominado por grandes centrales, y porque nadie las actualizó a tiempo pese a que el problema estaba identificado desde 2020.
La tecnología para que la solar y la eólica estabilicen la red existe y se usa en otros países. Lo que faltó fue regulación y exigencia. Mientras tanto, la factura del modo reforzado la pagan los consumidores, que no tuvieron ninguna responsabilidad en el retraso.
El 28 de abril no falló una tecnología. Falló una norma que llevaba cinco años esperando en un cajón.
Qué vigilar
- Cuántas instalaciones renovables se habilitan para el control de tensión.
- Cuándo puede Red Eléctrica abandonar el modo reforzado y cuánto ha costado.
- Los expedientes sancionadores y las reclamaciones por responsabilidad del apagón.
- Las nuevas interconexiones con Francia, que dan margen ante una cascada.
Fuentes y documentos
- Science Media Centre España (informe final de ENTSO-E y reacciones de expertos).
- The Objective (alcance del informe final).
- El Independiente (secuencia del apagón según el informe factual).
- Energías Renovables (informe del Gobierno y balance a un año).
- elDiario.es (procedimiento 7.4 y oscilaciones de septiembre).
- El Independiente (prórroga de las medidas e instalaciones habilitadas).
- Noticias de Navarra / EFE (comparecencia de la presidenta de Redeia).
Este análisis forma parte de la guía de ciencia y tecnología y de la guía de emergencias y preparación.
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