La inflación en España subió en septiembre al 4,9 %, seis décimas más que en agosto y su nivel más alto desde febrero de 2023, según el indicador adelantado del INE. La subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, llegó al 3,1 %. España tiene ahora la inflación más alta de las grandes economías del euro. El Gobierno ha respondido con un nuevo escudo anticrisis de más de 12.000 millones, que necesita ser convalidado en un Congreso donde acaba de perder dos votaciones.
La gasolina explica la subida. El problema es que la subyacente también sube: el encarecimiento empieza a extenderse.
Los datos
- IPC general: 4,9 % anual, frente al 4,3 % de agosto. Variación mensual: +0,3 %.
- Inflación subyacente: 3,1 %, dos décimas más.
- IPC armonizado (IPCA): 5,0 %, el dato comparable con Europa.
Son datos adelantados del INE; los definitivos se publican el 14 de octubre. Los analistas esperaban un 4,6 % general y un 3,0 % subyacente, según Qué!: el dato ha sorprendido al alza.
Qué la empuja
El INE lo atribuye sobre todo a los carburantes, que este septiembre subieron cuando en septiembre de 2025 habían bajado, y en menor medida a los paquetes turísticos. En agosto ya había pasado algo parecido, como expliqué en el análisis del IPC de agosto.
El origen está fuera de España: la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han disparado el precio del petróleo. En la eurozona, la energía sube un 18,8 % anual y la inflación media está en el 3,8 %, según Infobae.
Pero no todos los países sufren igual. Con el 5,0 % armonizado, España está por encima de Italia (4,1 %), Francia (3,4 %) y Alemania (3,3 %). Una parte de la explicación es estructural: la economía española depende más del transporte por carretera y del turismo, y los precios de la energía se trasladan antes a los consumidores.
El escudo anticrisis
El Consejo de Ministros aprobó el 29 de septiembre un nuevo real decreto-ley con vigencia hasta el 31 de diciembre, según El Plural:
- Carburantes: descuento de 20 céntimos por litro en octubre, 13 en noviembre y 6 en diciembre.
- Luz y gas: el IVA bajaría del 21 % al 10 % y el impuesto eléctrico del 5,1 % al 0,5 % si se cumple la condición de precios fijada en el decreto.
- Gas: las subidas de la tarifa regulada se limitan al 15 % y la bombona de butano se congela en 19,55 euros.
- Hogares vulnerables: descuentos del 42,5 % al 57,5 % en el bono social eléctrico y prohibición de cortes de suministros.
- Coste estimado: más de 12.000 millones de euros.
El problema: el Congreso
Un real decreto-ley debe convalidarse en el Congreso en 30 días desde su publicación. El 2 de octubre, el Congreso tumbó los dos decretos de vivienda del Gobierno con los votos de PP, Vox y Junts, como expliqué en este análisis.
El escudo anticrisis es distinto: rebaja impuestos y precios, lo que hace políticamente más costoso votar en contra. Pero el Gobierno ya no puede dar por hecha ninguna convalidación. Y si se disuelven las Cortes para unas elecciones anticipadas, la convalidación correspondería a la Diputación Permanente, como explico en el artículo sobre el posible adelanto electoral.
Quién paga
La inflación no reparte el coste por igual:
- Hogares con rentas bajas: dedican más parte de su gasto a energía, transporte y alimentos, justo lo que más sube.
- Asalariados: si los salarios no se actualizan al mismo ritmo, pierden poder adquisitivo.
- Pensionistas: están protegidos a medio plazo, porque las pensiones se revalorizan con la inflación media de los doce meses hasta noviembre. Pero eso tiene un coste: cada décima de IPC encarece la nómina de pensiones de 2027.
- Hipotecados: el BCE subió los tipos un cuarto de punto el 10 de septiembre, hasta el 2,50 % la facilidad de depósito, según el propio BCE. Una nueva subida trasladaría el coste al Euríbor y a las hipotecas variables.
- El Estado: más de 12.000 millones del escudo, en un contexto de deuda elevada, como analicé en Deuda pública e intereses al límite.
Mi análisis
El escudo alivia el síntoma, y en el caso de los hogares vulnerables está justificado. Pero los descuentos generalizados al combustible benefician también a quien no los necesita y reducen el incentivo para consumir menos energía, justo cuando escasea.
Lo preocupante no es el 4,9 %, que depende de un factor externo. Es que la subyacente sube también: el encarecimiento de la energía se está trasladando al resto de precios. Si eso se consolida, el BCE seguirá subiendo tipos y el coste lo pagarán, sobre todo, los hogares endeudados.
Qué vigilar
- El dato definitivo del IPC, el 14 de octubre.
- La convalidación del escudo anticrisis en el Congreso o en la Diputación Permanente.
- La próxima reunión del BCE y la evolución del Euríbor.
- El precio del petróleo y cualquier cambio en el estrecho de Ormuz.
Fuentes y documentos
- INE: indicador adelantado del IPC, septiembre de 2026.
- Qué! (previsiones de los analistas).
- El Plural (medidas del escudo anticrisis).
- Infobae (inflación de la eurozona).
- BCE: decisiones de política monetaria del 10 de septiembre de 2026.
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