El 20 de octubre de 2025, Pedro Sánchez anunció en un vídeo que España pediría a la Unión Europea el fin del cambio de hora porque «ya no tiene sentido». El Gobierno lo planteó como una decisión para 2026, el último año del calendario oficial de cambios publicado en el BOE. Un año después, esta madrugada los relojes han vuelto a retrasarse una hora, la Comisión ya ha publicado las fechas de los cambios hasta 2031 y la propuesta europea sigue bloqueada en el Consejo a la espera de un estudio que no estará listo hasta finales de año.
Anunciar el final de algo que depende de otros 26 gobiernos no es una decisión: es una petición. Y las peticiones, en Bruselas, se miden en años.
Qué se dijo entonces
La propuesta se presentó el lunes 20 de octubre de 2025, el mismo día del Consejo de ministros de Energía de la UE en Luxemburgo. En su vídeo, Sánchez dijo que cambiar la hora dos veces al año «apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente», que «trastocan los ritmos biológicos dos veces al año» y que, «en todas las encuestas a las que se les pregunta, a los españoles y a los europeos», la mayoría está en contra. La Moncloa añadió que «dos de cada tres españoles» quieren eliminarlo y que «ahora es la oportunidad para decidir», porque el calendario español de cambios terminaba en 2026.
En el Consejo, España llevó el asunto como punto de «varios», fuera del orden del día formal. Su nota a las delegaciones pedía reanudar las negociaciones sobre la propuesta de la Comisión y sostenía que en ningún país se han encontrado ahorros de energía gracias al horario de verano. El comisario de Energía, Dan Jørgensen, respondió: «Pueden contar con la Comisión para apoyar la búsqueda de una posición común en la UE». Pero añadió que la Comisión había decidido atender la petición de los Estados de hacer «un análisis adicional». Finlandia y Polonia respaldaron a España en la reunión, según elDiario.es.
No toda la prensa lo recibió igual. Vozpópuli habló de «cortina de humo» y lo vinculó al intento de Sánchez de recuperar la iniciativa en el debate sobre Palestina. En El Español, varios científicos lo criticaron de fondo. Jorge Mira (Universidad de Santiago) afirmó que la propuesta tiene «unas bases conceptuales totalmente equivocadas porque pretenden tener el reloj quieto ante un sol cambiante». José María Martín Olalla (Universidad de Sevilla) sostuvo que el impacto del cambio «es tan pequeño que se puede mitigar». España, además, no dijo con qué hora querría quedarse.
Por qué no depende de España
El cambio de hora es una obligación europea. La Directiva 2000/84/CE fija que el horario de verano empieza el último domingo de marzo y termina el último domingo de octubre en toda la UE. En España se aplica mediante el Real Decreto 236/2002, que no tiene fecha de caducidad. Su artículo 5 solo obliga a publicar cada cinco años un calendario con las fechas concretas. El último, la Orden PCM/186/2022, cubría de 2022 a 2026 y terminaba con el cambio de hoy, 25 de octubre. Que se acabara ese calendario nunca significó que se acabara el cambio.
Para suprimirlo hace falta una directiva nueva. La Comisión la propuso el 12 de septiembre de 2018, tras una consulta pública con 4,6 millones de respuestas en la que el 84 % pidió eliminar el cambio. El Parlamento Europeo la aprobó el 26 de marzo de 2019 por 410 votos a favor, 192 en contra y 51 abstenciones, con el último cambio previsto para 2021 y libertad para que cada país eligiera horario fijo de verano o de invierno. El Consejo, donde se sientan los gobiernos, nunca fijó posición. Según una nota de su Secretaría General de junio de 2026, tras los primeros debates el expediente se estancó en el Consejo en 2019.
Fin del cambio de hora: qué ha pasado desde entonces
Antes de la iniciativa española, la presidencia polaca propuso en 2025 una prueba de dos años con horario de verano permanente en toda la UE. En la reunión del grupo de trabajo del 25 de abril de 2025 no hubo acuerdo, y de ahí salió la petición de un estudio de viabilidad.
Ese estudio es la única novedad tangible del último año. Según la nota del Consejo del 3 de junio de 2026, preparada para el Consejo de Transportes, Telecomunicaciones y Energía del 8 de junio, la Comisión lo encargó en febrero de 2026 a un consorcio de Ecorys, Capgemini, Stratec y CE Delft. Analizará diez escenarios, según qué países elijan horario fijo de verano o de invierno, y su impacto en el mercado interior, el ahorro energético, el transporte y la salud. Hubo talleres el 23 de marzo y el 30 de junio, y sus conclusiones se esperan «a finales de 2026». En enero, el ministro de Transportes de Chipre, Alexis Vafeades, lo dijo sin rodeos en su Parlamento: el Consejo sigue sin posición común y el asunto se retomará cuando la Comisión presente el estudio.
Mientras tanto, la maquinaria sigue funcionando como siempre. El 18 de marzo de 2026, la Comisión publicó en el Diario Oficial de la UE el calendario de 2027 a 2031: el próximo cambio al horario de verano será el 28 de marzo de 2027 y la vuelta al de invierno, el 31 de octubre de 2027. A 25 de octubre de 2026 no he encontrado en el BOE la orden española que traslade ese nuevo calendario, y la prensa de estos días coincide en que el BOE no recoge ninguna fecha posterior al cambio de hoy.

Qué sigue pendiente
La pregunta que bloqueó el expediente en 2019 sigue sin respuesta: si se deja de cambiar la hora, ¿con cuál se queda cada país? El riesgo es un mosaico de horas en el mercado único, y por eso varios gobiernos piden saber qué harán sus vecinos antes de comprometerse.
España tampoco lo tiene resuelto. En 2018, el Consejo de Ministros creó una comisión de expertos para estudiarlo. Su informe, de marzo de 2019, recomendó no hacer «ningún cambio precipitado» sin consenso y sin explicar antes a la ciudadanía los riesgos y oportunidades. Concluyó que las ventajas atribuidas al cambio, incluido el ahorro, tienen «solamente una moderada o controvertible base real». No hubo unanimidad, aunque el horario de invierno todo el año fue el escenario más favorable para muchos de sus miembros. La población parece inclinarse por lo contrario: según recogió elDiario.es, el barómetro del CIS de 2022 situaba en un 70 % a quienes preferían el horario de verano.
El argumento del ahorro tampoco aguanta como antes. En 2015, el IDAE estimó que el cambio podía ahorrar hasta un 5 % del consumo eléctrico en iluminación, unos 300 millones de euros, de los que 90 millones correspondían a los hogares, unos 6 euros por hogar. En 2019, el propio Gobierno admitió que no había informes actualizados que lo confirmaran. Con bombillas LED, el cálculo de Selectra para un hogar con tarifa regulada (PVPC) y 50 vatios de luz por la tarde deja el saldo del invierno en unos 8 céntimos.
Y queda la parte política. Con las Cortes disueltas y elecciones el 29 de noviembre, el estudio llegará con un Gobierno en funciones o recién formado. A 25 de octubre no he encontrado propuestas de los grandes partidos sobre el horario en la precampaña, ni declaraciones nuevas del Gobierno sobre el asunto. Hasta que el Consejo decida, lo único seguro es el calendario, ya fijado hasta 2031.

Mi análisis
La propuesta de Sánchez tenía una base razonable: el ahorro energético del cambio de hora es hoy marginal, la mayoría de los europeos dijo en 2018 que quería acabar con él y el expediente llevaba seis años dormido. Reabrirlo no era mala idea. El problema fue cómo se vendió. Se presentó como si España pudiera decidir en 2026, cuando el calendario del BOE caducaba pero la obligación europea no, y sin decir qué hora quería España, que es justo lo que bloquea el acuerdo desde 2019.
El resultado ha sido el previsible: la Comisión hizo lo que hace Bruselas cuando no hay consenso, encargar un estudio. No es poco, porque aportará datos que en 2019 no había. Pero tampoco es lo que se anunció. Que haya publicado sin ruido el calendario hasta 2031 dice mucho de cuánto confía en un cambio rápido.
La lección se repite en esta serie: un anuncio con fecha atrae titulares, y la falta de resultados casi nunca los tiene. Si el próximo Gobierno quiere de verdad acabar con el cambio de hora, tendrá que hacer antes los deberes en casa: elegir horario, explicarlo con datos y buscar aliados que elijan lo mismo.
Esta noche hemos ganado una hora de sueño. La decisión sobre el cambio de hora sigue igual que hace un año: pendiente.
Qué vigilar
- Las conclusiones del estudio de la Comisión (Ecorys, Capgemini, Stratec y CE Delft), previstas para finales de 2026.
- Si la presidencia de turno del Consejo vuelve a poner el expediente en un Consejo de Transportes o de Energía cuando llegue el estudio.
- La orden española con el calendario de 2027 a 2031, que debería publicarse en el BOE antes del cambio del 28 de marzo de 2027.
- Si algún partido incluye el horario en su programa para el 29 de noviembre y, sobre todo, con qué hora querría quedarse.
- Si el próximo Gobierno fija una posición sobre horario de verano o de invierno permanente, la pieza que falta desde el informe de expertos de 2019.
Fuentes y documentos
- BOE (Orden PCM/186/2022, de 11 de marzo, calendario de la hora de verano de 2022 a 2026).
- Diario Oficial de la UE (Comunicación C/2026/1660, calendario de 2027 a 2031, 18 de marzo de 2026).
- Consejo de la UE (nota de la delegación española 14195/25 para el Consejo de Energía, 20 de octubre de 2025).
- Consejo de la UE (nota 10045/26 sobre el estudio de la Comisión, 3 de junio de 2026).
- Ministerio para la Transición Ecológica (nota de prensa sobre el cambio de hora, la comisión de expertos y el ahorro, 28 de marzo de 2019).
- elDiario.es (vídeo de Sánchez y argumentos del Gobierno, 20 de octubre de 2025).
- elDiario.es (respuesta del comisario Jørgensen en el Consejo de Luxemburgo, 20 de octubre de 2025).
- Europa Press vía Press Digital (anuncio de Sánchez, 20 de octubre de 2025).
- Maldita.es (procedimiento europeo, votación de 2019 e informe de expertos, 20 de octubre de 2025).
- Vozpópuli (la propuesta como «cortina de humo», 20 de octubre de 2025).
- Vozpópuli (conclusiones del informe de expertos de 2019, 21 de octubre de 2025).
- El Español (críticas de los físicos Jorge Mira y José María Martín Olalla, 21 de octubre de 2025).
- Fast Forward (Chipre) (propuesta polaca, grupo de trabajo de abril de 2025 y respuesta del ministro Vafeades, 19 de enero de 2026).
- Infobae (estado de la propuesta y fecha del informe de expertos, 3 de marzo de 2026).
- Selectra (votación de 2019, estimación del IDAE de 2015 y efecto en la factura, 2 de octubre de 2026).
- Diario de Avisos (marco legal, estudio de la Comisión y opiniones de expertos, octubre de 2026).
- Libertad Digital (la propuesta «continúa estancada en el Consejo de la UE», 17 de octubre de 2026).
- Euronews (el expediente sigue bloqueado en el Consejo por el desacuerdo sobre qué horario fijar, 22 de octubre de 2026).
- Hoy Aragón (el BOE no recoge ninguna fecha más tras el cambio del 25 de octubre, 23 de octubre de 2026).
En este blog ya conté cómo la UE abre su debate de transporte con 1.100 millones aún por adjudicar, el foro donde vive este expediente, y quién paga en la factura con el tope al gas que aplaza la subida. El contexto electoral está en Elecciones generales del 29 de noviembre: calendario, encuestas y qué se juega.
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Este análisis forma parte de la serie «Qué fue de» y de las guías del blog.
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